Definitivamente me gusta un cretino. El fin de semana pasado, no el anterior, me fui a Asturias con el cretino, la chica que le gusta y un amigo. Varias personas me dijeron que no lo hiciera, que era masoquista, que sólo me iba a hacer daño, pero como no hago caso aunque lo consejos sean buenos, al final me fui.

Lo pasé mal, y no porque ellos se liaran, que no se liaron porque ella no quiso aunque no sé si en el futuro acabará queriendo, pero vi cómo la trataba, con una confianza que nunca ha tenido conmigo. Conmigo siempre ha sido más frío y nos llevamos bien, a pesar de nuestras grandes diferencias, pero con ella tonteaba. Y verlo me hizo daño, porque me di cuenta de que me había hecho ilusiones por un cretino. Cretino porque no sé si sabe qué me gusta o no, si lo sabe tendría que haber hablado conmigo, y si no lo sabe lo es por no enterarse de nada.

No sé si cuando estoy con él doy señales, intento que no, pero ahora me siento fatal porque pienso que si lo sabe y no ha hecho nada ¿pensará de mí que soy tonta si lo nota? Sé que no es mala persona, y que me aprecia, no creo que quisiera hacerme daño y si hago caso a un amigo común sí que le he gustado, pero será como dice mi amigo, que le gusto pero no le atraigo como la otra. La otra es atracción sexual y yo… yo no tengo ni idea de lo que soy para él.

El caso es que en el fin de semana me fui apagando según veía lo que pasaba. Además, volvieron lo complejos porque me decía a mí misma: “claro, es que ella es más lista, más abierta, más animada, activa, etc. Es normal que le atraiga más que yo.” Llegó un punto en el que todos me notaron rara y tuve que decir que había dormido mal, que era verdad, pero claro no era la causa de tener ese estado de ánimo.

Por una parte veo cualidades en esa chica, que me cae bien, que no veo en mí y que son atractivas, pero también veo otras que me llevan a pensar ¿de verdad le gusta eso? Y si de verdad le gusta eso pues me planteo muy seriamente si merece la pena. Ella y yo nos llevamos bien, pero somos muy diferentes, ella es muy competitiva, ambiciosa y pija, por mucho que ella lo niegue es pija. Yo soy su polo opuesto.

Cuando llegué, me dije esto se ha acabado, me alejo de él para siempre, pero alejarme de él es alejarme de todo el grupo y mi firme proposición del domingo no duró. Contesté a un email del grupo el miércoles y me respondió él diciéndome que me notó rara el fin de semana. Claro, no le conté por qué pero la conversación derivó en temas triviales y se me empezó a olvidar lo mal que lo había pasado ¡Dios mío, qué poca fuerza de voluntad tengo!

Ahora, no sé qué hacer. Sé que lo más sensato, es alejarme porque cada vez que me entero de algo, como que el viernes quedaron los dos, me duele, pero…¿no sería también como tirar la toalla? Supongo que la esperanza es lo último que se pierde y renunciar a una ilusión es muy duro

¿Cómo puedo ser tan tonta? ¿Cómo no dejo de dar vueltas a esto y me olvido de los hombres por una temporada? Debería centrarme en mí y aprovechar estos momentos de libertad, pero no sé por qué me aferro al cretino por miedo a perder la ilusión.