Hoy podría escribir sobre que el lunes me volví a encontrar con Juan en la estación y como siempre fue triste y acabé llorando, o que ayer me volví a sentir muy sola pensando que no voy a conseguir salir de esto, pero no, no quiero seguir lamentándome porque me voy de vacaciones.

Sí, mañana salgo para Astorga y el sábado empiezo a andar hacia Santiago. Sé que lo voy a pasar mal físicamente porque no estoy entrenada, pero espero que anímicamente me siente bien y vuelva con fuerzas renovadas para continuar con mi vida. Tengo un poco de miedo porque voy con gente a la que he visto sólo dos veces y porque tengo miedo de que mis expectativas no se cumplan y no sea tan especial para mí.

Todo el mundo me ha hablado maravillas del Camino de Santiago y espero que sea así para mí, pero tengo un poco de miedo y a volver con decepción. Bueno, esto es parte de mi pesimismo existencial ¡Qué voy a hacer conmigo misma!

Después del Camino me voy tres días a Berlín, así que hasta el 20 de agosto no volveré por el blog. Espero que para entonces esté más animada, tenga otra actitud y me posts no sean siempre sobre lo triste que estoy y la pena que siento porque, aunque no lo creáis, puedo escribir sobre más temas. Espero poder cambiar el título de mi blog de "Tengo que corazón roto" a "Soy más feliz que una perdiz" o algo así... Ya sé que no debo esperar milagros, pero me conformo con un cambio y poder tener una forma de enfocar mi futuro más optimista.

A los que ya os hayáis ido de vacaciones, espero que la vuelta al mundo real no sea muy dura, a los que os vayáis ahora disfrutad al máximo y para los que no os vayáis mucho ánimo.

Muchas, muchas gracias por vuestro apoyo. Os voy echar de menos.

Besosssssssssssssss para tod@s y hasta la vuelta