Hacía unos días que no escribía, y era sobre todo porque no quería aburriros con mis historias, leer como alguien se lamenta constantemente no debe ser muy interesante.

Además, de por eso porque creo que ya empiezo a encontrarme de otra forma, no sé es algo extraño. Le sigo echando mucho de menos, pero ya no es como los primeros días que sentía la necesidad de escuchar al menos su voz para poder seguir haciendo mi vida. Por ejemplo, el otro día me lo encontré en la estación, vamos al trabajo más o menos a la misma hora y antes quedábamos para ir juntos muchos días. Me gustó verlo, la verdad es que me alegró el día, pero hablamos de otros temas, fue raro, creo que fue la primera vez que hablamos sin estar dándole vueltas al mismo tema una y otra vez. A él le gustó verme sonrerír, aunque creo que como le confesé sonreí porque le vi.

El caso es que ya no estoy pendiente de si me llama o no, me gustaría que lo hiciese, pero ahora ya sé que no lo va hacer, al menos no con la frecuencia de antes, porque él quiere que asuma la realidad. Supongo que ya me estoy resignando a la nueva situación.

Pero eso no siginifica que no me duela, ni que no me sienta sola. Me sigo sintiendo muy sola. Por ejemplo, el fin de semana pasado salí, pero porque mis padres me llevaron al cine. Ésta no es la vida que quiero, no quiero convertirme a los 29 años en una persona sin vida social que sale porque sus padres la obligan. Debo buscarme una nueva vida, pero es complicado. He contactado con algunas personas de mi pasado, con las que por una razón u otra dejé de tener contacto y algunas me han hecho más caso que otras, pero lo sigo intentado. A veces me da la impresión de que mendigo la atención de los demás, pero es que la otra opción es peor porque significa quedarme completamente sola.

Ahora me doy cuenta de lo que dependía de él y de lo que había centrado mi vida en su persona. Me falta y me siento perdida. Como le tenía a él no me preocupé de mantener relación con antiguos compañeros, por ejemplo.

El consuelo, si es que puede ser consuelo, es que él está como yo. Incluso el otro día cuando le ví, me dio un poco de pena. Una amiga viene este fin de semana de Alemania y otra amiga celebrará su cumpleaños con nosotras, cuando se lo dije vi que le gustaría ir, le gustaría ver a Neli, así se llama la amiga que vive en Alemania, porque hace tiempo que no la vemos y sin embargo no se lo habían propuesto. No porque no quieran que vaya, estarían encantadas, pero porque saben que la situación no es la mejor sobre todo por mí y no quieren que acabe llorando. Se lo dije, le dije "no es por ti, es por mí", pero noté su pena cuando me dijo "dale recuerdos a Neli".

Él está también muy sólo, de hecho quiere irse solo de vacaciones este verano, y siento que esté así, pero por otra parte sé que por su forma de ser no tardará mucho superarlo aunque lo esté pasando mal. Sé que para mí será peor, por como soy y porque ha sido él el que ha acabado con la relación.

Esta tarde tengo cita con el psicólogo otra vez, la verdad es que me estoy planteando si seguir yendo. Creo que que vuestros consejos y ánimos me ayudan más que una hora hablando con una persona que ha oído tantas historias parecidas a la mía que ya no les da importancia.